Sábado 3 de Diciembre, parto temprano hacia el club de vuelo de Houston, porque según me cuenta Barry Dunning, nuestro anfitrión, la operación de vuelo comienza a las 10 am y termina a eso de las 2 PM, los fines de semana de invierno con el clima no muy bueno, como hoy.

 

Barry, uno de los socios más antiguos del club (el lleva 25 años en el club y el club tiene alrededor de 35), es instructor y además examinador, por lo que volar con él será todo un privilegio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Llego al club a eso de las 10:20, después de manejar aproximadamente 1:10 hrs. desde el centro de Houston (vuelvo  recordar lo afortunados que somos con nuestro club en Vitacura !). Me reciben muy bien, varios socios que estaban en el club house ya sabían de mi visita, por lo que no dudan en decirme desde de lejos en cuanto me ven, “Hello, you must be the pilot visiting us from Chile, welcome to our club”. Me siento como en casa, es un agrado ver como el amor por el vuelo y la actividad no tiene fronteras y la “onda” acá es la misma que en nuestro club.

 

 

 

 

 

 

 

 

Le hago entrega a Barry de nuestro “kit de Intercambio Interclubes” (gracias Arturo), un par de Gorros de CPV, Brochures y Copias del DVD del Grand Prix.  Están todos felices, agradecidos y “sorprendidos” con lo pro de nuestro club en chile.

La pista del SOCH es de pasto, algo así como la de chicureo, pero a lo gringo, con un pasto que parece más cancha de golf  de lo perfecto.

La operación es similar a la nuestra, el director de turno es un socio, y el que remolca, también. Tienen 2 remolques a la vista (esos Cessna que se usan para fumigar), no sé si hay más en los hangares, que están todos cerrados por ser día de invierno.

 

Barry me cuenta que el club posee 4 Blaniks L23, 1 L33 y  2 Grob Biplaza, como material del club (los “ships” como los llama), y que además, tienen alrededor de 45 naves “privately owned”, es decir, de los socios.

 

Vamos a valor a un remolque a 3,000 pies, para que dure algo el vuelo, ya que por el día las condiciones no están muy favorables (por no decir nada favorables). Vamos al hangar de Barry y sacamos uno de sus 2 planeadores,  un biplaza de fibra de fabricación alemana, ELAN DG505, de unos 14 años, comprado nuevo por él, según me cuenta. Lo sacamos en forma “lateral” con un sistema de rieles inventado por ellos (lo tienen en todos los hangares) que les ahorra mucho espacio. Ver fotos, lo encontré genial y funciona muy bien, fácil de usar y manipular.

Llegamos al cabezal de las pista, hacemos el brief de vuelo, instrumentos (en pies y nudos, por lo que necesito un rápido reset mental y reajuste de escala y estamos !), procedimientos de despegue y aterrizaje, y maniobras permitidas del material.

Iniciamos el remolque y Barry me dice que va a estar un poco “bumpy” por el día. Resulta que para lo que para ellos es “bumpy”, para nosotros es lo más normal del mundo. En cuanto despejamos la altura mínima de emergencia me pasa el mando y ahora el remolque lo sigo yo. Rápidamente llegamos a los 3.000 pies (es muy diferente ir subiendo sin referencias de cerros y montañas). Mientras remolcamos, me cuenta que ellos en días buenos, cuentan con térmicas de entre 2 y 3, y es muy bueno, estables y constantes. Le cuento algo de las condiciones nuestras, y no lo puede crear, el volar ladera y térmicas de más de 5 le asustan!. Realmente me queda claro que nuestra escuela en CPV, nos deja muy bien preparados para cualquier condición de vuelo.

 

 

 

 

 

 

 

Remolque cortado, limpio el planeador y el vuelo es muy suave. Algo de térmicas hay, de 0,5 mts,, pero que se disuelven rápidamente. Más que térmicas, parecen ser pequeñas inestabilidades por el cambiante día. Un par de maniobras estándar, y uno que otro giro escarpado.

El vuelo es placentero y la conversa también. Volar en una planicie es diferente, los puntos de referencia son cosas en el suelo, como la granja de no se quien y el camino de más allá.  Pero con todo, el vuelo es muy agradable, el planeador responde muy bien., y las vistas son increíbles.

 

 

Ya camino al aterrizaje, llama mucho la atención que tienen como procedimiento normal un aterrizaje con procedimiento derecho. Es raro, porque ingresan a transito igual que nosotros , pero en vez de girar a la derecha en tramo transversal para terminar el circuito derecho, acá,  en el tramo transversal (que se hace alejado de la pista), se gira a la izquierda (tramo con el viento) y luego a la derecha a base y a la derecha a final, diferente no ?

Aterrizamos luego de aprox. 40 min. de vuelo.

Nos juntamos, luego de guardar el material en su hangar, un rato en el club house, conversa con otro par más de socios, y nos despedimos, pues ya son aprox. las  1:40 y ya se acaba la actividad por el día.

Fue una muy buena experiencia, con un poco de “gusto a poco” por el día que me tocó (nublado y frio para los “estándares” de Texas), por lo que quedo más que invitado a volar de nuevo un día bueno, para estar arriba un par de horas. También los dejo más que invitados a nuestro club y a Chile, y nos despedimos todos.